Fundamentos · Fundamentos regulatorios
El libro de registro del RD 742/2013: qué es y qué obliga
Qué información debe contener el libro de registro de una piscina regulada, quién es responsable de llevarlo y cómo el control diario se traduce en cumplimiento del RD 742/2013.
El RD 742/2013 se aplica a las piscinas de uso colectivo —comunidades, hoteles, instalaciones deportivas y municipales—; las piscinas particulares de uso unifamiliar quedan fuera de su ámbito. Toda piscina sujeta a la norma está obligada a llevar un registro de su autocontrol: las mediciones del agua, las incidencias y las actuaciones de mantenimiento. Ese registro es la prueba de que la instalación se gestiona conforme a los criterios técnico-sanitarios, y es lo primero que revisa una inspección.
Qué es el libro de registro
El libro de registro es el documento donde el responsable de mantenimiento anota, de forma continuada, el resultado del autocontrol de la piscina. No es un trámite anual: recoge la operativa diaria de control del agua y de los equipos de tratamiento. Debe conservarse a disposición de la autoridad sanitaria, que puede requerirlo en cualquier inspección; el RD 742/2013 fija un periodo mínimo de conservación de tres años.
Qué debe registrarse
El contenido del registro se ordena en torno al autocontrol que exige la norma. De forma general:
- Los parámetros del agua medidos y su valor, comparados con los límites fijados por la norma para cada tipo de vaso.
- Las incidencias detectadas (valores fuera de rango, cierres del vaso, averías) y las medidas correctoras aplicadas.
- Las operaciones de mantenimiento de los equipos de depuración y dosificación.
Quién es responsable
El titular de la piscina es el responsable último del cumplimiento, pero el control diario recae en el personal de mantenimiento. El RD 3/2023 exige que ese personal acredite la cualificación profesional SEA757_2 (un certificado de profesionalidad del catálogo oficial), con plazo hasta el 2 de enero de 2027 para quienes ya están en activo, precisamente porque la calidad del registro depende de quién lo lleva.
Del papel al registro digital
Un libro en papel se pierde, se rellena tarde y es difícil de auditar. Llevar el autocontrol en digital permite que cada medición quede fechada en el momento, que las incidencias salten como alertas y que el histórico esté listo para una inspección o para la exportación a SILOE. Es exactamente lo que hace VERAQUA: convertir el control diario en un libro de registro siempre al día.